sábado, octubre 04, 2014

Mayor Zaragoza abrió ayer el encuentro de escritores ‘Otra forma de pensar y escribir’. Con la presencia del escritor saharaui Bahia Awah


El Adelantado – Segovia, 4 de octubre de 2014
El exdirector general de la Unesco y exministro de Educación Federico Mayor Zaragoza, actualmente presidente de la Fundación para una Cultura de Paz, inauguró anoche el IX Encuentro de Escritores 'Otra forma de pensar, otra forma de escribir', organizado por el Foro Social para la reflexión y el intercambio de impresiones con autores comprometidos en la transformación de la sociedad.
El encuentro, que se prolonga hasta hoy sábado, se desarrolla en la Academia de Historia y Arte de San Quirce con entrada libre hasta completar el aforo.
Junto a Mayor Zaragoza, intervino el senegalés Mamadou Día, quien presentó su libro '3052. Persiguiendo un sueño', en el que narra la particular odisea que le llevó en 2006, con 22 años, a salir de su país y tras ocho días de viaje en patera instalarse y vivir como indocumentado en España. Este joven ha ofrecido más de 200 charlas en el país. A partir de la publicación de su libro nació la ONG Hahatay Son Risas de Gandiol con el objetivo de impulsar un proyecto de desarrollo en Senegal.
También asistió Bahia Awah, profesor honorario de Antropología Social en la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Originario del Sáhara Occidental, su vida ha transcurrido entre La Habana (Cuba), Argel (Argelia) y Madrid. A los 25 años comenzó a escribir poesía, en la que el exilio, el destierro, la injusticia y la añoranza son temas recurrentes. Estudioso de la cultura saharaui, ha impartido conferencias en países como Estados Unidos, Canadá, Italia y España.
Para hoy sábado está prevista la intervención del madrileño Jorge Riechman, considerado uno de los poetas españoles contemporáneos más representativos. Traductor y ensayista, es en la actualidad profesor de Filosofía Moral en el Departamento de Filosofía de la UAM. Muy ligado a los movimientos ecopacifistas, milita en Ecologistas en Acción e Izquierda Anticapitalista. Estudió Matemáticas en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Filosofía en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y Literatura Alemana en la Universidad Humbolt de Berlín. Junto a él intervendrá el gallego Víctor Sampedro, doctor en Periodismo por la UCM y catedrático de Opinión Pública.

viernes, octubre 03, 2014

Presentación IX Encuentro de Escritores 'Otra forma de pensar, otra forma de escribir'. El escritor saharaui Bahia Mahmud Awah, entre los participantes



*Fuente: Foro Social de Segovia
​El Foro Social de Segovia presentó, en el Centro Cívico de San José, el IX Encuentro de Escritores 'Otra forma de pensar, otra forma de escribir' que se llevará acabo, un año más, en la Academia de Historia y Arte San Quirce de Segovia, los días 3 y 4 de de octubre, a las 19:30 horas; la entrada es libre hasta completar el aforo.
El propósito de estas jornadas no es otro que ofrecer la oportunidad de cambiar impresiones con autores comprometidos en la transformación de la sociedad.
Ángel Luis Fernández  lanzo una reflexión que, sin duda, sintetiza el espíritu del IX Encuentro de Escritores, las propuestas de discusión que hacemos son muy diversas, pero todas ellas deben servirnos para crear algo nuevo en una realidad que se nos hace vieja. La palabra es una herramienta para plantearnos la acción, para construir juntos espacios de esperanza. El compromiso social y humano, la inquietud cultural son parte fundamental de la identidad del Encuentro de de Escritores "Otra forma de pensar, otra forma de escribir", desde su primera edición.
José Cámara se refirió a los seis escritores que participarán en esta edición de los Encuentros:  Federico Mayor Zaragoza, Mamadou Día, Bahia Awah, el día 3 de Octubre y, el sábado 4, Víctor Sampedro, Jorge Riechman, Cesar Rendueles. Los debates serán moderados por Jesús Pastor que, en la mañana del sábado, guiará un Paseo Literario por Segovia, con salida de la Plaza del Azoguejo, a las 11 horas, en el que se visitarán entornos de la ciudad vinculados a la vida u obra de escritores.
Como queda de manifiesto, los escritores que participarán en esta novena edición del Encuentro de Escritores del Foro Social de Segovia, tienen muy diversos estilos y tratan temáticas distintas, pero con el nexo común: sus textos siempre están vinculados con la realidad y la actualidad social lo que convierte a estas sesiones en San Quirce en un laboratorio cultural  con un espíritu crítico constructivo que quiere abrir ojos y tumbar barreras, para conseguir ese otro mundo posible y necesario
Durante la primera jornada del viernes 3 a las 19:30 h. intervendrán:
Federico Mayor Zaragoza quien, a lo largo de los doce años, estuvo al frente de la UNESCO (1987-1999) dio un nuevo impulso a la misión de la Organización: "construir los baluartes de la paz en la mente de los hombres", al promoverla como una institución al servicio de la paz, la tolerancia, los derechos humanos y la convivencia pacífica, mediante actividades en sus ámbitos de competencia y siempre fiel a su objetivo original.
Mamadou Dïa es senegalés autor de "Persiguiendo un sueño", una narración que nos cuenta, en primera persona, la historia de un inmigrante que, como tantos otros jóvenes de África, un día toma la decisión de subirse a un cayuco para emprender la durísima travesía que lo llevará hasta las costas canarias y la posterior aventura de hacerse un lugar y rearmar una nueva vida en España
Bahia Awah, realizó sus estudios entre el Sáhara, entonces colonia española, y Argelia para concluirlos entre La Habana y Madrid. Participó en la formación del grupo de escritores saharauis, Generación de la Amistad, en julio de 2005. Ha publicado, además de numerosa obra poética, dos libros de investigación: El porvenir del español en el Sahara Occidental y Literatura del Sahara Occidental.
El sábado 4 por la mañana, Jesús Pastor, guiará un Paseo Literario por Segovia, con salida de la Plaza del Azoguejo, a las 11 horas desde donde se hará un recorrido por diversas zonas de la ciudad vinculadas a la vida u obra de distintos escritores que estuvieron por esta ciudad o escribieron sobre ella. Jesús Pastor es Catedrático de Literatura del I.E.S. La Albuera y autor de varios trabajos sobre temática segoviana.
En la segunda y última jornada del Encuentro de Escritores, el sábado, a las 19:30 horas, en San Quirce, podremos escuchar a los siguientes intervinientes:
Víctor Sampedro del que destacamos una parte de su profusa obra que dan una idea de sus preocupaciones intelectuales: Movimientos sociales, debates sin mordaza (1997). Opinión pública y democracia deliberativa (2000). Medios de comunicación, consumo informativo y actitudes políticas (2000). La pantalla de las identidades (2003). Interculturalidad: Interpretar, gestionar y comunicar (2003). 13-M, Multitudes online (2005). La campaña electoral y las otras campañas, 2004 (2008). Del 0,7% a la Desobediencia Civil, Política e Información del Movimiento y las ONG.
Jorge Riechmanes profesor titular de Filosofía Moral en la Universidad Autónoma de Madrid, traductor literario, poeta y ensayista. Dos extensos tramos de su poesía están reunidos en Futuralgia (poesía 1979 a 2000, Calambur, 2011) y Entreser (poesía 1993 a 2007, Monte Ávila, 2013). Otros poemarios recientes son: El común de los mortales (Tusquets, 2011) y Poemas lisiados (La Oveja Roja, 2011). Es autor de varias decenas de ensayos sobre cuestiones de ecología política y pensamiento ecológico, entre ellos, La habitación de Pascal y El socialismo puede llegar sólo en bicicleta.

martes, septiembre 30, 2014

Poesía saharaui en Leeds. Transforming with Poetry

Transforming with Poetry reunirá a miles de personas en todo el mundo en la celebración de la humanidad reforzándola con la solidaridad. Poemas para la paz y la justicia. Poemas para la naturaleza y la sostenibilidad. En Inglés, español, árabe. Unidos por un mundo mejor. Emitido en directo a través de bambooser. También se celebran dos años de Poesía Indignada y un año de Transforming with Poetry. Entrada libre.

En este simposio se leerán poemas del grupo de escritores saharauis Generación de la Amistad.

miércoles, septiembre 24, 2014

La UAM presenta un proyecto de poesía audiovisual sobre la cultura saharaui

La Universidad Autónoma de Madrid (UAM) presentará el viernes el documental "Legna: habla el verso saharaui", un relato de poesía audiovisual que refleja los elementos esenciales de la cultura saharaui con versos recitados de forma "rigurosa y evocadora" en castellano y en dialecto árabe hasanía.
Según señala la UAM en un comunicado, el documental "evoca lo esencial" de la cultura material beduina, recorriendo el territorio saharaui marcado por "la huella de la historia reciente de revolución, guerra, resistencia y espera".
El documental ha sido producido por Antropología en Acción ONGD y el Área de Antropología Social de la UAM, y ya ha recibido el primer premio a la Mejor Película en el XI Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental (FiSahara), celebrado en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia) en mayo pasado.
El proyecto "Legna" está enmarcado en el programa de innovación en métodos y técnicas de investigación desarrolladas por el Área de Antropología Social de la UAM, cuyo objetivo es conectar con el marco de la Antropología de Orientación Pública y compromiso social de los programas de grado, posgrado y doctorado.
La presentación del proyecto se llevará a cabo en el Centro Cultural La Corrala de la UAM y contará con la intervención del rector de la Universidad, José María Sanz, la vicerrectora de Cooperación, Margarita Alfaro, y los directores del documental, Juan Robles, Juan Carlos Gimeno y Bahia Awah.
Además, participarán también profesores del Departamento de Antropología Social y Pensamiento Filosófico Español de la facultad de Filosofía y Letras, el presidente de CEAS, José Taboada, y un delegado de la República Saharaui.

jueves, septiembre 18, 2014

El escritor saharaui Bahia Mahmud Awah entrevistado en De uno en uno, Onda Madrid


El miércoles 17 de septiembre el escritor e investigador saharaui Bahia Mahmud Awah fue entrevistado por la periodista Isabel García Regadera en su programa De uno en uno, Onda Madrid.
Durante el programa Bahia habló sobre el conflicto del Sahara, la cultura como arma de lucha, el papel de los intelectuales en el exilio, el problema del desarraigo entre los jóvenes que han nacido fuera de su tierra, la literatura saharaui en español y en hasania. El escritor saharaui recordó momentos de su vida en el Sahara cuando aún era colonial española, la etapa del exilio y aspectos de su vida actual en la diáspora.
Bahia hizo un repaso a la literatura saharaui en español, recordando versos del libro del grupo Generación de la Amistad ‘Aaiun, gritando lo que se siente’ y su poemario ‘Versos refugiados’. También se refirió a los clásicos de la poesía saharaui en hasania, y a los eruditos del Sahara.
Recordó la importancia de la solidaridad intelectual con la causa saharaui, y explicó la iniciativa que se está llevando a cabo con escritores españoles para formar una plataforma internacional de escritores por el Sahara, a la manera de la que se hizo en 1981, tras un viaje a los campamentos de refugiados saharauis y territorios liberados por un grupo de escritores y periodistas.
Durante la entrevista se hizo una invitación a todos los madrileños para que el viernes 26 de septiembre acudan a la presentación en Madrid de la película ‘Legna, habla el verso saharaui’, ganadora de la XI edición del FiSahara y de la que Bahia es codirector, junto a Juan Ignacio Robles y Juan Carlos Gimeno.
Durante la emisión del programa Bahia seleccionó música de las cantantes saharauis Mariem Hassan y Shueta y del clásico Sidahmed Uld Awa.
Escuchar audio aquí:
De uno en uno, Onda Madrid. 101.3 y 106.0 FM Madrid
Emisión de lunes a viernes a las 13h

jueves, septiembre 11, 2014

El documental `Legna, habla el verso saharaui’, que recrea la poesía como preciado patrimonio inmaterial de la cultura saharaui, abre el Congreso Ibérico de Estudios Africanos en la Universidad de Coimbra, Portugal

*Fuente: Antropología en Acción
En el salón de actos del Centro de Estudios Sociales (CES), de la universidad de Coimbra, declarada patrimonio universal de la Humanidad, fue proyectada la película LEGNA: HABLA EL VERSO SAHARAUI, abriendo el Congreso Ibérico de Estudios Africanos que reúne a importantes investigadores, académicos y estudiantes del ámbito Iberoafricano.
El acto contó con la presencia de los realizadores del documento audiovisual, Bahia Awah –poeta saharaui de la Generación de la Amistad-, Juan Carlos Gimeno y Juan Ignacio Robles –profesores de Antropología Social de la Universidad Autónoma de Madrid y la investigadora de la Universidad de Toronto (Canadá), Vivian Solana.
La presentación es especialmente simbólica, ya que el Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coimbra es una de las instituciones más relevantes del pensamiento social portugués contemporáneo, directamente vinculado a los estudios post-coloniales y decoloniales. Su fundador, el profesor e investigador portugués Boaventura Santos, es referente internacional de este progresista enfoque de las Ciencias Sociales y Políticas.
Los asistentes vivieron con emoción contenida los fragmentos de la película que recorren la geografía nacional saharaui y la dura lucha del pueblo saharaui por su recuperación. En el posterior conversatorio se destacó la contribución del pueblo saharaui al enriquecimiento del patrimonio cultural mundial a través de su poesía, estableciéndose paralelismos con pueblos de Africa que viven su lengua desde un estatuto de la oralidad. Los investigadores coincidieron en la necesidad de poner en valor este tipo de expresiones culturales durante largo tiempo invisibilizadas frente a las expresiones verbales textuales o escritas. También llamó poderosamente la atención de los investigadores asistentes la capacidad de transformación de la poesía saharaui para adaptarse, vehicular y acompañar el discurrir de la historia del pueblo, convirtiéndose en portavoz de sentimientos, frustraciones y deseos colectivos.
Recordar finalmente, que LEGNA: HABLA EL VERSO SAHARAUI, primer premio mejor película FISAHARA 2014, será proyectada y presentada en Madrid, el 26 de septiembre en el Centro Cultural la Corrala, espacio de la Universidad Autónoma de Madrid en el barrio de Lavapiés, a las 18h. La entrada es libre y gratuita hasta llenar aforo. 



miércoles, septiembre 10, 2014

Voces saharauis de libertad: La poesía de Zahra el Hasnaui y Salka Embarek

Marianela Rivera, Ph.D. University of Minnesota, Twin Cities
Resumen: En octubre del 2010, los saharauis dieron los primeros pasos en Gdeim Izik hacia un ideal de libertad que posteriormente se extendería a otros países árabes. Este estudio explora la manera en que las autoras saharauis Zahra el Hasnaui y Salka Embarek utilizan la poesía como medio para transmitir un mensaje colectivo de rebeldía y esperanza, creando a su vez un discurso poético y revolucionario en defensa de su identidad como saharauis.
La información relacionada a la literatura saharaui es escasa. De hecho, poco se sabe a nivel internacional sobre el Sáhara Occidental, sobre su historia y su situación política actual, y mucho menos sobre su producción cultural. Sin embargo, desde principios de la década del 2000, un grupo de escritores saharauis se ha dado a la tarea de llevar un mensaje al mundo en el que exponen su historia, su identidad, su cultura, sus tradiciones, el paisaje saharaui, su sociedad y su larga lucha por la libertad ante la ocupación de sus territorios por parte de Marruecos durante casi cuarenta años. Tanto hombres como mujeres saharauis, herederos de una larga tradición oral de poetas que cantan a la libertad del desierto, se han comprometido a transmitir más que un arte a través de su literatura, ya que dan voz a sus compatriotas desaparecidos, encarcelados, torturados y asesinados en su lucha por el reconocimiento oficial y definitivo de la República Árabe Saharaui Democrática. Entre esos poetas se puede nombrar a las autoras saharauis Zahra el Hasnaui y Salka Embarek, quienes con su obra han construido puentes que conectan la causa de su pueblo con una literatura revolucionaria que exige un cambio político y social inmediato y permanente.
La literatura saharaui contemporánea, específicamente la poesía, está íntimamente ligada a la situación política del Sáhara Occidental. Cada palabra, cada verso y cada estrofa creados por un poeta saharaui lleva plasmado su amor por su patria, su lucha por la libertad, la añoranza del regreso del exiliado, la decepción ante el silencio impuesto sobre un pueblo que intenta ser escuchado y el llanto por los compatriotas que han perdido la vida en su intento por recuperar las tierras ocupadas por Marruecos. Los poetas saharauis utilizan la poesía como una herramienta esencial de protesta pacífica, la cual siempre los ha caracterizado. Como señalan Pablo San Martín y Ben Bollig (2007: 13), la nueva poesía saharaui es una poesía que lucha por construir su propia identidad y que es utilizada como un arma por parte de los escritores en el exilio para combatir la opresión. De hecho, en su descripción sobre la poesía saharaui, San Martín y Ben Bollig (2007) hacen referencia al poeta español Gabriel Celaya [1] ya que como Celaya, la literatura saharaui es utilizada como método de denuncia. La poesía en este caso, se convierte entonces en un eslabón fundamental dentro de la cadena de revoluciones árabes recientes y es a su vez un reflejo permanente de los movimientos populares que posteriormente se extendieron hacia muchos otros países para dar lugar a la ya histórica Primavera Árabe.
El Sáhara Occidental y la Primavera Árabe
La Primavera Árabe comenzó a finales del año 2010 y se caracterizó por el surgimiento de revueltas populares que exigían un sistema de gobierno democrático en países como Túnez, Libia, Egipto, Siria y algunos países del Golfo Árabe (o Pérsico), entre otros. Dichas revueltas continúan hoy en día en mayor o menor grado, y fueron definidas alrededor del mundo como revoluciones sin precedente en las que por primera vez el pueblo árabe exigió a sus gobernantes un cambio drástico en sistemas políticos cuyo poder había sido incuestionable por décadas. El catalizador inmediato de dichas revoluciones tuvo lugar en la ciudad de Sidi Bouzid, en Túnez, en diciembre del año 2010, con la muerte del joven tunecino Mohamed Bouazizi. En su desesperación ante la difícil situación económica que enfrentaba y las injusticias cometidas por un gobierno que se negaba a ayudar a su familia y a su pueblo, Bouazizi decidió inmolarse en público como protesta, desatando una imparable ola de manifestaciones públicas a nivel internacional. Sin embargo, a principios del año 2011, en una entrevista con Democracy Now!, Noam Chomski, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, señaló que la Primavera Árabe en realidad comenzó en el Sáhara Occidental en noviembre del 2010. Efectivamente, en una publicación titulada La primavera saharaui, la editora, Concepción Moya Fernández cita a Chomski en una traducción de lo dicho sobre el asunto:
La actual ola de protestas en realidad comenzó en noviembre pasado en el Sáhara Occidental, que está bajo ocupación marroquí después de una brutal invasión (…) Las fuerzas marroquíes intervinieron para desmantelar miles de jaimas [2] causando una gran cantidad de muertos y heridos y así sucesivamente luego se propagó la protesta. Es una atrocidad mayor.” (Moya Fernández 2012: 3)
En su declaración, Chomski se refiere al sangriento enfrentamiento entre marroquíes y saharauis que tuvo lugar en el campamento Gdeim Izik, conocido también como el Campamento Dignidad, en las afueras de El Aaiún. Dicho enfrentamiento tuvo lugar en noviembre del año 2010, dos meses antes de la muerte de Bouazizi en Túnez, y terminó con el violento desmantelamiento del campamento en el que se habían establecido civiles saharauis. Gdeim Izik fue creado como campamento de protesta pacífica por la precaria situación en la que vive el pueblo saharaui y por la muerte del joven Nayem El Gareh, en octubre del 2010 a manos de militares marroquíes.
Los eventos sucedidos en el campamento Gneim Izik en el 2010 fueron determinantes tanto para el Sáhara Occidental como para los países árabes que sufrían la opresión y la violencia por parte de gobiernos que velaban por sus propios intereses. El 8 de noviembre de ese año, el gobierno marroquí autorizó la intervención militar en el campamento Gneim Izik con el propósito de desmantelarlo y acallar las protestas. La intervención marroquí tuvo un resultado desastroso: cientos de desaparecidos y heridos saharauis (entre ellos civiles), centenares de detenidos saharauis, la destrucción del campamento, la expulsión de la prensa internacional (entre ellos, miembros de la prensa española), el uso de fuerza excesiva en contra de civiles y la muerte de Baby Hamday Buyema, saharaui con nacionalidad española asesinado a manos de las fuerzas marroquíes. A pesar de la evidencia, el gobierno marroquí se negó a aceptar las cifras presentadas en informes hechos por organizaciones no gubernamentales, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Como resultado, la acción militar ejercida contra el campamento Gneim Izik se convirtió rápidamente en una importante controversia internacional y en la mayor protesta llevada a cabo en la región desde la salida de las fuerzas españolas en la década del 70.
Marruecos en el Sáhara Occidental: la ocupación
La lucha de los saharauis por la defensa de sus tierras no surgió a partir de eventos recientes. La disputa por el territorio del Sáhara Occidental se remonta a los últimos meses del año 1975. Con Francisco Franco en su lecho de muerte, España había comenzado el proceso de descolonización africana impulsado a su vez por las Naciones Unidas. Al mismo tiempo, la Marcha Verde [3], incitada por el rey marroquí Hassan II, y la posterior firma del Acuerdo Tripartito de Madrid [4] entre representantes de España, Marruecos y Mauritania, añadieron leña a un fuego ya casi incontrolable sobre el destino del Sáhara Occidental. A pesar de las presiones ejercidas por los países fronterizos, el 27 de febrero de 1976, un día después de la retirada oficial de España del territorio saharaui y luego de casi un siglo de dominio español, se proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en Bir Lehlou, un pozo situado en la zona noreste del Sáhara Occidental, cerca de la frontera mauritana. Marruecos ejerció un ataque inmediato y posteriormente más de cuarenta mil saharauis huyeron a campos de refugiados en la frontera argelina, los cuales bombardeados por Marruecos. Esto dio paso a una guerra entre Marruecos y el Frente Polisario [5] (Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro), que duraría quince años (Campoy-Cubillo 2012: 155). En septiembre de 1991, representantes de las Naciones Unidas llegaron al Sáhara Occidental con la intención de mantener y verificar el alto al fuego entre el Polisario y Marruecos, disolver a las tropas militares de ambos bandos, liberar a los presos políticos, repatriar a los refugiados, llevar a cabo un censo y organizar un referéndum, pero de dichos objetivos, solo algunos se cumplieron y de manera parcial (Pastrana 2014: sp [6]
En su libro Sáhara: memoria y olvido, Yolanda Sobero (2010) señala que “El Sáhara es un problema creado por una nefasta política de descolonización del franquismo y su abandono apresurado es una de las herencias abiertas que hemos recibido de aquella dictadura. El Sáhara es el tema pendiente de nuestra memoria histórica, de la transición y de la política de todos los gobiernos democráticos desde 1975” (128). Y es que actualmente, a pesar de que mucho se ha dicho y negociado tanto en el Sáhara Occidental como en Marruecos, en España y a nivel internacional, el proceso de descolonización en la región no ha terminado y los saharauis continúan esperando a que se les conceda la oportunidad de ejercer oficialmente su derecho de autodeterminación.
Actualmente, el territorio del Sáhara se encuentra dividido de norte a sur por un muro de más de 2,000 kilómetros de largo, protegido por más de 130,000 soldados marroquíes (San Martín y Bollig 2008: sp) La zona occidental continúa ocupada por el gobierno marroquí, mientras que la zona este del muro está constituida por los “territorios liberados”, bajo el mando del Polisario. Diecinueve años después de la ocupación, con el propósito de celebrar el trigésimo segundo aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), el año 2008 fue declarado año internacional por la defensa de los derechos humanos en el Sáhara Occidental. Sin embargo, a pesar de numerosos esfuerzos de organizaciones tanto nacionales como internacionales, la situación política del Sáhara Occidental continúa lejos de ser resuelta.
La poesía saharaui
Los poetas saharauis han tenido un papel fundamental en la difusión del sentir de sus compatriotas sobre la situación social y política de la zona. A pesar de que lo poco que se conoce sobre la historia literaria de la región, la combinación de su tradición oral y de la poesía contemporánea (específicamente a partir de la generación de los años 70), ha formado parte esencial del marco cultural que caracteriza al pueblo saharaui, de su carácter y de su patriotismo. La Generación de la Amistad, creada en el 2005, es ejemplo de ello. A dicha generación pertenecen poetas nacidos entre finales de los años 60 y principios de los 70 y cuya niñez y adolescencia se vieron marcadas por la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, por la huida de sus familias a los campos de refugiados y por su propio exilio a la isla de Cuba. En un artículo sobre la obra de la poetisa Zahra el Hasnaoui, la profesora Begoña Pozo (2009) señala que a partir del nacimiento de la Generación de la Amistad “se vieron reforzados—desde la perspectiva del espacio literario público---los vínculos que se habían ido creando entre los diversos poetas, narradores, periodistas e intelectuales saharauis exiliados. Era el momento del grito colectivo, del posicionamiento social, crítico y literario: ya no había marcha atrás” (2-3). Como señalan Pablo San Martín y Ben Bollig (2008) en su introducción a la antología poética saharaui Treinta y uno, la poesía de esta generación responde directamente a una conexión trazada entre la literatura y la política a través de la historia ya que los poetas saharauis tienen una tradición de compromiso que incluye el uso de la literatura como método de comunicación, diplomacia y organización (13).
Esta generación de poetas, llamada así por la gran amistad que los une y por su lucha común por la libertad de su patria, se caracteriza también por el uso del idioma español en la producción de sus obras e incluye escritores y activistas de renombre como Liman Boicha, Ali Salem Iselmu, Bahia Mahmud Awah, Saleh Abdalahi, Chejdan Mahmud, Luali Lesham y Ebnu, entre otros. Sin embargo, merece la pena subrayar la importancia de las mujeres dentro de ese grupo, entre ellas la poetisa y miembro fundador, Zahra el Hasnaui Ahmed y la escritora y activista política Salka Embarek.
Zahra el Hasnaui Ahmed
Zahra el Hasnaui Ahmed, nacida en el Aaiún, capital del antiguo Sáhara español, vivió la ocupación marroquí en carne propia. A diferencia de muchos de sus compañeros de la Generación de la Amistad, Zahra y su familia se vieron obligados a permanecer en territorio ocupado. El Hasnaoui continuó estudiando español en el Sáhara ocupado y posteriormente viajó a Madrid a estudiar en la Facultad de Filología en la Universidad Complutense de Madrid así como también en Londres (Generación de la Amistad 2007a: 113), en donde perfeccionó su conocimiento del inglés. Al igual que otros miembros de la Generación de la Amistad, posteriormente el Hasnaoui regresó al Sáhara Occidental y trabajó en la Radio Nacional Saharaui, en donde junto a otros compatriotas descubrió su amor por la poesía, por su cultura y por su país.
Muchos de los poemas de Zahra el Hasnaui son dedicados abiertamente a los ciudadanos saharauis que han sido víctimas o que han participado directa o indirectamente del movimiento revolucionario saharaui en contra de la ocupación marroquí. El papel central de la mujer revolucionaria tanto en su poesía como en sus dedicatorias también es evidente. El Hasnaui, demuestra un dolor que se desdobla en su posición como mujer, como madre y como saharaui ante las injusticias cometidas en contra de su pueblo y ante el paso del tiempo sin que se castigue a los culpables. A través de un lenguaje profundo y lleno de imágenes que remontan al lector a las arenas del desierto que caracterizan el Sáhara Occidental y sus fronteras, El Hasnaoui se identifica con la lucha revolucionaria y con sus víctimas sin perder la esperanza y sin perder la conexión de su cultura y su identidad con la tierra a la que pertenecen. El continuo uso de elementos ligados directamente al paisaje desértico y al conflicto bélico, entre ellos las voces (o la ausencia de ellas), el temor, el abandono, la lucha sin tregua, el paso del tiempo, el exilio y los recuerdos, son característicos de su obra. De hecho, el elemento temporal, específicamente el enfoque en el paso del tiempo, subraya la angustiosa espera del pueblo saharaui que por años se ha mantenido en un limbo político sin que se decida oficialmente su estatus. Muchos de los poemas de El Hasnaui, presentan de diversas maneras esa angustia, como por ejemplo en el siguiente fragmento del poema El año diez y uno, dedicado a “las madres saharauis, desaparecidas durante años en mazmorras marroquíes, a las infancias robadas” (Um Draiga, 2007: 117):
Diez años y un día
en este dilatado desvelo
mirando sin ver.
Diez años y un día
afanándose la Ignorancia
en velar la Razón.
[…]
El poema recalca el paso del tiempo (diez años y un día), el cual inevitablemente se multiplica de manera paralela al desasosiego de los saharauis. El Hasnaui acentúa la tragedia de su pueblo al describir un sistema político internacional que continúa “mirando sin ver” y que permite que la ignorancia se imponga ante la razón, echando a un lado a un pueblo que por siglos ha hecho del Sáhara Occidental su único hogar. Por otra parte, el poema Voces, publicado pocos años antes de la Primavera Árabe, fue dedicado por la autora a “todas las voces saharauis secuestradas, en tumbas y en cárceles; esas voces que, sin embargo, no sólo paredes revientan” (Um Draiga, 2007: 118):
Quizás pienses que tu voz no me llega,
que el malvado siroco la rapta
antes de llenar mis sentidos.
Quizá sueñes que el eco es mudo
el espejo ciego y los versos
se acobardan.
Se agolpan tus clones,
y alborotados pugnan
por salir en blanco y
negro de mi garganta.
A veces escupo,
casi siempre embucho,
ira, sangre, paz, tierra.
Quisiera encadenar
tus manos a las mías,
el techo oscuro
abrir a las estrellas.
Quisiera, los ojos,
limpiar de rabia.
Treinta voces,
treinta veces,
repiten la historia,
porque nadie pudo,
nada puede domar
las voces que rozan el alma.
En las primeras estrofas de Voces, El Hasnaui se dirige a las mujeres saharauis a quienes va dedicado el poema, subrayando con varios “quizás” la posibilidad de un sentimiento de abandono que tal vez las abrumaría y que sin embargo es refutado con la afirmación de que sus voces llegan más allá del oscuro espacio que ocupan. El poema subraya el sufrimiento de un pueblo que se siente abandonado y el de las mujeres que han sido encarceladas, torturadas o asesinadas, cuyas voces se alzaron más allá del silencio impuesto, del temor y de la indiferencia de quienes observan el conflicto desde afuera. “Ira, sangre, paz, tierra” son palabras que refuerzan la lucha inquebrantable contra el opresor y que atan a su vez las emociones de un pueblo indomable que se desangra en su lucha por la libertad de su patria. La autora reafirma su deseo de tomar acción tanto física como emocional, uniéndose a las saharauis encadenadas y apartadas de su pueblo por la fuerza, liberándolas con su poesía. La última estrofa contrapone el tiempo acontecido desde la ocupación marroquí al momento de la escritura del poema, con la fuerza de las voces del pueblo saharaui. Para El Hasnaui, la historia de opresión se repite pero de la misma manera el pueblo saharaui repite su patriotismo sin dejar que sus voces sean silenciadas.
Otro poema dedicado por El Hasnaui a la revolución y a los que murieron por ella es el poema Una flor, que al igual que Voces, fue publicado antes de que tuviera lugar la Primavera Árabe. En su dedicatoria, la poetisa define la lucha de su pueblo como una defensa por el derecho a existir, pero a su vez hace que el poema sea fácilmente aplicable a otros pueblos que, como los saharauis, continúan viviendo bajo la bota de gobiernos opresores:
Tras años de asfalto, cabalgaba las arenas rescatando estrofas infantiles y muñecas de marfil. Una flor, sobre una tumba anónima, derramaba sombra en la yerma claridad. Condecoraba la tierra al soldado civil. La sencilla ofrenda enmudeció mis pensamientos, la pompa y el clamor. Y me inundó la lluvia. Y no supe qué hacer. Decidí sentir.
Una vez más, El Hasnaui reitera la importancia del paso del tiempo, en este caso los años transcurridos en el exilio y el momento en que se lleva a cabo el regreso a una patria aún en pie de lucha. La mención de elementos referentes al ambiente o al paisaje, como la presencia del “asfalto” y las “arenas”, marcan el contraste entre las ciudades que recibieron a los exiliados saharauis en Cuba y en España luego de la ocupación y el paisaje desértico que caracteriza al Sáhara Occidental. Esa primera estrofa nos transporta a lo vivido por la poetisa y por muchos otros de sus compañeros de la Generación de la Amistad, quienes pasaron gran parte de su juventud en ciudades extranjeras sufriendo profundamente la ausencia de sus familias y de la tierra que los vio nacer. La conexión de El Hasnaui y de su pueblo con el desierto es central en este poema y la naturaleza se convierte en cómplice de los saharauis. El desierto y sus arenas enaltecen la causa de los saharauis que han muerto luchando por la libertad, convirtiéndose en una tumba anónima en la que descansan los compatriotas que, como dice la autora, lo entregaron todo para defender a su pueblo. La flor surge entonces como una imagen sublime e inesperada que glorifica y perpetúa dicha causa y que da lugar a un llanto que, como la escasa lluvia en las zonas desérticas, conmueve y llega al alma.
Al igual que sus compañeros poetas, Zahra el Hasnaui reaccionó inmediatamente a la tragedia del Gdeim Izik y se dirigió al joven saharaui de 14 años, Nayem el Gareh, asesinado a balazos poco antes de la intervención militar marroquí en dicho campamento. En un corto pero potente poema dedicado a Nayem, El Hasnaui dice:
Extraño es este nuevo habitáculo al que te ves reducido,
tú que sobreviviste la inmensidad de la desesperanza.
Extraño es no estar entre los vivos.
[…]
Te vas de nosotros engañando a la muerte,
para renacer con la primavera cada ocho de noviembre.
Te vas sin ruido hacia la tierra que te viste con polvo de flores.
La escritora abre un diálogo de despedida con el joven fallecido, quien había sobrevivido catorce años de ocupación militar; catorce años que ella describe como años de desesperanza. El cuerpo de Nayem tal vez aparente haber sido reducido a una fosa, pero en cambio ha regresado a la tierra por la que él murió, convirtiéndose en un mártir de la causa saharaui. Nayem ya no está físicamente entre los vivos, pero su nombre y su muerte perdurarán en el corazón de su familia y de su pueblo como parte de esa primavera que dio comienzo en el año 2010.
Salka Embarek
Salka Embarek es una escritora, poetisa y activista hispano-saharaui que vive actualmente en Tenerife, las Islas Canarias. De padre saharaui y madre canaria, Embarek nació en El Aaiún, Sáhara Occidental, poco antes de la ocupación marroquí. A diferencia de Zahra el Hasnaui, Salka Embarek y su familia lograron escapar de la zona ocupada. Posteriormente, Embarek cursó estudios en filología, filosofía y periodismo y es miembro activo de la Generación de la Amistad (Moya Fernández 2012: 85). Casi la totalidad de su obra está dedicada a la defensa del derecho a la autodeterminación de los saharauis y a la defensa de los derechos humanos de su pueblo.
La fuerza de los poemas de Salka Embarek reside en la combinación de temas e imágenes enlazados directamente a la lucha del pueblo saharaui desde la ocupación marroquí hasta la actualidad. En cada poema se entremezclan emociones correspondientes tanto al dolor físico como al sacrificio patriótico, desconocidos o ignorados por la comunidad internacional. El lenguaje y la temática revolucionaria de Embarek son mucho más directos que los empleados por Zahra el Hasnaui en sus poemas, y la mención directa de la libertad de su tierra como objetivo principal de su obra acentúa la función doble de los escritos de Embarek como texto literario y como texto de activismo político. Embarek dialoga con el lector, se identifica con el paisaje del Sáhara, reconforta y apoya a sus compatriotas y exige acción por parte de la comunidad internacional. Sin embargo, a diferencia de Zahra El Hasnaui, Embarek se enfrenta directamente al invasor, lo señala como culpable y lo reta mientras reitera la legitimidad de su mensaje.
Una de las características sobresalientes de los miembros de la Generación de la Amistad es el uso de la tecnología y las redes sociales como medios esenciales para llevar su obra más allá de los límites geográficos que ocupan. En el caso de Embarek, además de participar en diversas antologías poéticas, la publicación de su obra en línea ha facilitado su activismo político y la transmisión de su mensaje en defensa del Sáhara Occidental. Uno de sus poemas, Soy el Sáhara, publicado en el sitio web de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis, forma parte esencial del activismo político presente en la obra de Embarek. El poema dice:
Seré guerra
y cuando sea necesario, seré paz.
Seré la paz de la guerra
y el límite entre ambos
lo marcaré yo.
Que no vuelvan a llamarme fanfarrona,
Que no vuelva ningún ministro
a provocarme,
que durante los años de mi tragedia,
ya le derribé algunos muros
y logré hacer caer sus falsos estandartes.
No hay gobierno usurpador,
ni cruel,
ni rey tan soberano
que pueda mirarme a los ojos,
y negarme que es culpable.
No podrá porque no ha olvidado las veces que le he enfrentado,
le he descubierto y ganado.
Mírame bien,
porque el timón está en mis manos,
y el viento sopla a mi favor,
no seré yo la que tema,
no seré yo la que pierda,
ni oirás mis palabras en vano.
Ya soy vieja,
Treinta y cuatro años han pasado
Pisando mi cuerpo,
bajo metros de tierra enterrado.
Más de treinta años han dejado
en mi boca sabores amargos,
algunos ya no los siento,
otros se han vuelto brazos,
de líderes desconocidos,
de mujeres en esperanza,
brazos de mártires que vuelven
extendidos a la superficie,
acudiendo a mi llamada,
al de esta vieja que soy yo,
y que ahora vuelve joven
y renovada.
Que no me llamen fanfarrona,
porque mis hijos le responden,
que mi voz no es una sola,
soy el Sáhara.
ESCUCHA BIEN MI NOMBRE
En Soy el Sáhara se hace evidente la conexión directa de la región del Sáhara Occidental, específicamente su paisaje y su tierra, con la identidad y el patriotismo de los saharauis. En el poema, Embarek utiliza una voz fuertemente personal, femenina y altiva en donde abandona su posición como poetisa para convertirse directamente en el Sáhara. Ya no es la voz de Embarek la única que produce un mensaje de lucha, de defensa por lo propio y de seguridad en un futuro independiente, sino que se transforma en la combinación de las voces de todos sus compatriotas en una, como recalca en el verso “que mi voz no es una sola”. El Sáhara de este poema no representa un desierto vacío, árido y abandonado, sino una nación victoriosa, sabia y rejuvenecida, que reta a sus oponentes y se dirige abiertamente a un “rey tan soberano” que fácilmente puede traducirse a los reyes marroquíes (Hassan II y Mohamed VI), culpándolo de las angustias y el sufrimiento vividos en las últimas décadas. Como en los poemas de Zahra El Hasnaui, Embarek resalta el paso del tiempo bajo un gobierno opresor y el resurgir de un país nuevo y en control de su propio futuro, cuyos mujeres, líderes y mártires lograrán liberar. El poema subraya con letras mayúsculas la importancia de la unión de los saharauis, todos hijos del Sáhara, cuyo nombre no debe ser olvidado por quienes quieren arrebatarle la libertad. El uso de letras mayúsculas para acentuar la fuerza de sus palabras, no es exclusivo del poema Soy el Sáhara. De hecho, el poema El uso de la palabra, presenta esta misma táctica en palabras como “culpable” y “nosotros, ¡Sáhara libre!”, en el que se permite a los saharauis alzar su voz en contra del opresor. El poema El uso de la palabra fue dedicado por Embarek al “fin de la represión y la violación de los derechos humanos del pueblo saharaui en los territorios ocupados del Sáhara Occidental por parte del gobierno marroquí” (Moya Fernández, 2012: 86). El poema dice:
En el uso de la palabra digo,
CULPABLE.
No habrá más silencio
mientras siga tu culpa,
y más tarde, no habrá silencio.
He venido a jurar tu delito
ante el dolor de mis hermanos
vivos enterrados, vivos quemados, vivos muertos...
He venido a entregar mi palabra y mi sangre
donde mi deber es ofrecerla,
a este pueblo mío punzado
de bocas rotas y palabras heridas...
Debes saber, tú, CULPABLE,
artífice de nuestra condena,
que llevo grabada tu culpa
en cada uno de mis fonemas.
Debes saber,
que será legítima mi palabra
allí donde quiera que yo vaya,
porque la voz me ha sido entregada
en nombre de mis ahogados.
A falta de libertad
hemos tallado un lenguaje,
mientras tú nos golpeas,
nosotros cosemos banderas,
mientras tú desgarras nuestros cuerpos
nosotros nos cubrimos de piel nueva,
mientras levantas muros insolentes,
fusilas ojos y gargantas,
a nosotros se nos derrama la voz
entre ríos caudalosos de verdades.
Donde tú dices fuerza,
nosotros libre,
donde dices llanto,
nosotros libre,
donde dices excusa,
nosotros libre,
donde dices violencia,
nosotros libre,
donde dices tuyo…
NOSOTROS ¡SAHARA LIBRE!
En el uso de la palabra digo, denuncio:
CULPABLE
La temática de la revolución y del sufrimiento vivido por los saharauis continúa como eje central en El uso de la palabra. Al igual que en Soy el Sáhara, se presenta el uso de la voz en primera persona, dirigiéndose al extranjero que invade violentamente su patria. En esta ocasión el Sáhara se ha convertido en un juez que condena la opresión y la violencia impuestos sin piedad sobre los saharauis y subraya el hecho de que no tiene intención de rendirse. En el poema, Embarek no construye una voz única y aislada, sino una voz íntima representativa del colectivo saharaui que utiliza la palabra, no la violencia, para defenderse. La palabra en este caso se convierte en símbolo de las protestas pacíficas llevadas a cabo en contra de la ocupación marroquí en diferentes regiones del Sáhara Occidental, en los campamentos de refugiados de la frontera con Argelia y a nivel internacional, pero que han sido acalladas por la influencia del gobierno marroquí en la política internacional. La libertad soñada por los saharauis se contrapone a la fuerza, las excusas y la violencia que Marruecos ha traído consigo desde la ocupación en el 1975. La palabra a la que se refiere el título del poema se transforma entonces en la voz de los silenciados, en la lucha por la libertad y en el fin de una tortura que ha durado casi cuatro décadas. Por lo tanto, con la palabra se rompe el discurso marroquí sobre la legalidad de su apropiación del Sáhara para dar lugar a un Sáhara libre e independiente.
Los incidentes ocurridos en el campamento Gdeim Izik impactaron fuertemente a Embarek y reforzaron su intención de defender el Sáhara Occidental a través de un activismo político constante e incesante y a través de la poesía. Salka Embarek escribió un poema titulado Seco Gdeim Izik, en el que se expresa su dolor e indignación por el sufrimiento de sus compatriotas atacados en el campamento. En el poema, Embarek expresa que a pesar de la opresión “hay un destino forjado / conocido por mis hermanos / en los ojos lo llevan las mujeres, / los niños lo levantan en las manos” (Moya Fernández, 2012: 88) Por lo tanto, hay esperanza y hay confianza en la causa del Sáhara Occidental, una causa en la que Embarek se identifica directamente con su tierra y con sus hermanos, los saharauis. En un texto titulado Hijos de Izik, en los que Embarek combina el ensayo con la poesía, la autora expresa indignada que “el opresor no ha dejado una herida, no ha formado cicatrices, nos ha señalado que vamos por el buen camino.” (Moya Fernández, 2012: 91) y termina con un poema corto que refuerza la convicción del pueblo saharaui a no rendirse:
Izik,
se rompió el miedo,
Gdeim Izik,
desafío multiforme
de mi pueblo en resistencia.
Izik,
genio cívico y ejemplar,
Gdeim Izik,
participación popular.
Para Salka Embarek, la tragedia ocurrida en Gdeim Izik no puede verse como un fracaso, sino como una prueba de la resistencia de sus compatriotas, de la cual salieron victoriosos. Gdeim Izik confirmó que el temor del Sáhara Occidental ante los marroquíes no existe y que más que una causa política, es una causa social en defensa de su identidad como saharauis. Como señala ella misma en su poema No es fácil amar así (publicado antes del incidente en Gdeim Izik):
[…]
Soy consciente de que mi propósito contigo
es de un compromiso asombroso,
pero te diré que yo iba a ser estudiante,
pastor, traductor de idiomas, ingeniero,
un intelectual discreto, un niño viajante,
lucharía atrevido por rozar tu boca en la noche
paseando libre por mis calles tuyas.
[…]
Que todos lo sepan,
no cederé en mi empeño de amarte,
no antes de lucharte y lograrte,
porque sin ti, patria,
no soy nadie.
Por un Sáhara libre.
El poema no encarna esta vez una personificación del Sáhara, una voz enfrentada al enemigo o la posición revolucionaria de Embarek como individuo y como saharaui. En No es fácil amar así, la voz pertenece a todos los saharauis, independientemente de sus profesiones, habilidades o educación, esa voz se convierte en la de un solo pueblo que abre un diálogo con la patria mientras reafirma su compromiso por verla libre algún día. Gdeim Izik no fue un incidente aislado y pasajero, sino que fue un eslabón en la cadena revolucionaria del Sáhara Occidental y que ratifica el deber de todo saharaui de luchar por su libertad.
Conclusión
El pueblo saharaui se distingue por la proliferación de una literatura comprometida en el que las mujeres tienen un papel esencial, entre ellas Zahra el Hasnaui y Salka Embarek. Es indiscutible que la poesía, ya sea escrita o como parte de una antigua tradición oral, conforma el esqueleto de la cultura saharaui; un esqueleto que le da soporte y estructura, y que forma parte esencial de la supervivencia de dicho pueblo. La poesía saharaui va mucho más allá de la admiración del paisaje desértico, el simbolismo del bubisher7
El rol de las mujeres saharauis en la literatura de la región ha sido fundamental. De hecho, las mujeres saharauis continúan siendo protagonistas de un dinámico activismo político y social que a través de la palabra exige el reconocimiento de la República Árabe Saharaui  Democrática y el fin permanente a los encarcelamientos, desapariciones, torturas y asesinatos cometidos en contra de sus compatriotas. La obra de Zahra el Hasnaui y Salka Embarek, son ejemplo de la fuerza de la palabra y de la efectividad de la literatura para plasmar y transmitir el dolor y el sufrimiento de un pueblo oprimido. Al igual que muchos saharauis, ambas autoras sufrieron en carne propia la invasión, la huida y el exilio, por lo que en los últimos años se han dedicado a divulgar con más fuerza la voz de un pueblo que clama por la devolución de sus tierras. Casi cuarenta años de ocupación y los incidentes ocurridos en Gdeim Izik han añadido leña al fuego de la revolución social y literaria a la que pertenecen estas escritoras. Cada poema constituye una unión indivisible entre la escritora, la identidad de los saharauis, el Sáhara y el lector y tienen el objetivo de crear conciencia de la necesidad de adoptar una actitud activa de solidaridad. El Hasnaui y Embarek presentan y enaltecen un discurso revolucionario en defensa de su nación y de sus compatriotas, y como mujeres se presentan con fuerza, delatando y retando al enemigo invasor a través de la palabra. Ellas, al igual que muchas otras saharauis, seguirán escribiendo y seguirán luchando hasta lograr la tan anhelada libertad del Sáhara Occidental.
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1 Gabriel Celaya Leceta (1911-1991) fue un conocido poeta español que perteneció a la generación literaria de posguerra. Celaya defendió fervientemente la idea de una poesía no elitista y fue uno de los representantes más destacados de la poesía “comprometida” o poesía social en el que la poesía se convirtió en una herramienta esencial como método de denuncia, testimonio y protesta.
2 “Jaima” es el nombre con el que se le conoce a las tiendas de campaña de los pueblos que viven en el desierto.
3 Se le conoce como la Marcha Verde a la entrada de más de 350,000 marroquíes (civiles y militares) al territorio del Sáhara Occidental el 6 de noviembre de 1975 (Campoy-Cubillo 2012: 155). La Marcha Verde fue anunciada e incitada por el rey de Marruecos, Hassan II, quien exhortó a los ciudadanos marroquíes a ocupar el Sáhara Occidental como parte de su plan expansionista. Como explica Alejandro García en un estudio sobre el conflicto en el Sáhara: “(…) la Marcha fue una jugada maestra de Hassan para recuperar la iniciativa y legitimarse por fin en el trono” (2010:63).
4 El Acuerdo Tripartito de Madrid (también conocido como los Acuerdos de Madrid) se llevó a cabo el 14 de noviembre de 1975 entre España, Marruecos y Mauritania. A través de dicho acuerdo, España transfirió la autoridad administrativa sobre el Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania. Sin embargo, en dicho acuerdo España no transfirió la soberanía sobre el Territorio ni confirió a ninguno de los dos países en cuestión la condición de potencia administradora del Sáhara Occidental. El Acuerdo Tripartito de Madrid ha sido desde entonces blanco de fuertes controversias políticas tanto a nivel nacional e internacional, ya que la Organización de las Naciones Unidas ha cuestionado fuertemente la validez de dicho tratado, por lo que hasta el día de hoy el Sáhara Occidental aún figura en la lista de territorios pendientes de descolonización.
5 El Frente Polisario es el movimiento de liberación nacional del Sáhara Occidental creado inicialmente (1973) en favor de la independencia del dominio colonial español y posteriormente para defender el territorio de la ocupación marroquí con el propósito de alcanzar la autodeterminación del pueblo saharaui.
6 En el año 1991, se creó la Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sáhara Occidental, también conocido como Minurso (por sus siglas en francés Mission des Nations Unies pour l'Organisation d'un Référendum au Sahara. El referéndum que constituye el objetivo principal de la misión se ha convertido en una disputa entre Marruecos y el Polisario sobre quiénes tienen derecho al voto. La disputa hasta el día de hoy no sido resuelta (Campoy-Cubillo 2012: 155).
7 El bubisher es el pájaro que, según los saharauis, trae suerte y esperanza. En el año 2003 la editorial Puentepalo (de Las Palmas de Gran Canaria) publicó una antología poética saharaui titulada Bubisher: poesía saharaui contemporánea, en la que participaron seis jóvenes poetas saharauis pertenecientes a la Generación de la Amistad.
Bibliografía
Campoy-Cubillo, A. Memories of the Maghreb. New York: Palgrave Macmillan 2012.
El Hasnaui, Zahra. “Nayem” en Moya Fernández, C. (ed) La primavera saharaui: Escritores saharauis con Gdeim Izik. Madrid: Bubok Publishing S.L. 2012, pp. 98.
——. “Voces” en Um Draiga: Poesía saharaui contemporánea. Zaragoza: Diputación de Zaragoza y Um Draiga 2007, pp. 116.
——. “El año diez y uno” en Um Draiga: Poesía saharaui contemporánea. Zaragoza: Diputación de Zaragoza y Um Draiga 2007, pp.117.
——. “Una flor” en Um Draiga: Poesía saharaui contemporánea. Zaragoza: Diputación de Zaragoza y Um Draiga 2007, pp.118.
Embarek, Salka. “En el uso de la palabra” en Moya Fernández, C. (ed) La primavera saharaui: Escritores saharauis con Gdeim Izik. Madrid: Bubok Publishing S.L. 2012, pp. 86-87.
——. “Seco Gneim Izik” en Moya Fernández, C. (ed) La primavera saharaui: Escritores saharauis con Gdeim Izik. Madrid: Bubok Publishing S.L. 2012, pp. 88.
——. “Hijos de Izik” en Moya Fernández, C. (ed) La primavera saharaui: Escritores saharauis con Gdeim Izik. Madrid: Bubok Publishing S.L. 2012, pp. 89-91.
——. “No es fácil amar así.” Poesía de mujer saharaui. Unión Nacional de Mujeres Saharauis. Web. http://mujeressaharauisunms.blogspot.com/p/poesia-de-mujer-todos-los-saharauis-y.html [último acceso 7/5/2014].
——. “Soy el Sáhara.” Poesía de mujer saharaui. Unión Nacional de Mujeres Saharauis. Web. http://mujeressaharauisunms.blogspot.com/p/poesia-de-mujer-todos-los-saharauis-y.html [último acceso 7/5/2014].
García, A. La historia del Sáhara y su conflicto. Madrid: Catarata 2010.
Generación de la Amistad. Um Draiga: Poesía saharaui contemporánea. Zaragoza: Diputación de Zaragoza y Um Draiga 2007a.
——. Treinta y uno, Thirty One: A Bilingual Anthology of Saharawi Resistance Poetry in Spanish. Leeds, UK: Ed. Sombrerete y Sandblast 2007b.
Juliano, D. La causa saharaui y las mujeres: “siempre hemos sido muy libres”. Barcelona: Icaria Editorial 1998.
Moya Fernández, C., “Introducción.” La primavera saharaui: Escritores saharauis con Gdeim Izik. Madrid: Bubok Publishing S.L. 2012
Pastrana, Eva. “La ONU seguirá «de safari» en el Sáhara Occidental” ABC.es [2/5/2014] http://www.abc.es/internacional/20140501/abci-minurso-sahara-derechos-humanos-201404302202.html [último acceso 7/5/2014].
Pineda, F. La mujer en la revolución saharaui. Córdoba: Excma 1991.
Pozo, Begoña (2009). “La poesía tres veces rebelde de Zahra el Haznaoui”. III Seminario Internacional de Estudios Transversales “Visiones del exilio: literatura, pintura y género.” Alicante, Universitat de València. 2009.
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——. “Introducción” en Generación de la Amistad. Treinta y uno, Thirty One: A Bilingual Anthology of Saharawi Resistance Poetry in Spanish. Leeds, UK: Ed. Sombrerete y Sandblast 2007.
Sobero, Y. Sáhara: memoria y olvido. Barcelona: Editorial Planeta 2010

martes, septiembre 09, 2014

Zahra, la flor en la poesía. Entrevista con la poeta saharaui Zahra Hasnaui

REVISTA La voz ascendente - nº 53 Espéculo julio-diciembre 2014. UCM
Ebbaba Hameida Hafed, Universidad Complutense de Madrid
Zahra Hasnaui, nació en El Aaiún (1964), capital del Sahara Occidental, provincia española hasta 1975. Los saharauis estudiaron en su tierra en colegios españoles; este fue el caso del artista. Desde la guardería hasta la universidad ha tenido una formación hispana. Tras el abandono de España al pueblo saharaui, permitiendo que Marruecos ocupara su territorio, Zahra se vio obligada a proseguir sus estudios a miles de kilómetros lejos de su familia. En Madrid se licenció en Filología Inglesa por la Universidad Complutense. Estuvo viviendo en los Campamentos de Refugiados Saharauis de Tinduf, trabajando en la Radio Nacional Saharaui. Después volvió a España y actualmente reside en Guadalajara.
Zahra, flor y poesía
Zahra, un nombre que significa Flor en árabe. En su alma se refleja la belleza de las flores del desierto; nada más hermoso conseguir plasmar en versos la lucha de todo un pueblo. La espera, el exilio, el sufrimiento, la esperanza, la justicia y la libertad son las palabras que más se repiten en la poesía de Hasnaui. El placer de hacer arte en la distancia.
Una mujer, que solo se podía llamar Zahra (Flor), abre las puertas de su casa. Con sus versos y relatos viaja al desierto. Una mujer tan bella. Una mirada tan profunda y envuelta en una preciosa Melfa, inmersa en la aroma del incienso del desierto, comienza haciendo el té, el té de las tertulias distendidas y relajadas que tanto caracteriza a sus gentes. El té de los tres vasos, “el primero amargo como la vida, el segundo dulce como el amor y el tercero suave como la muerte.” Su apacible voz y con brillo en los ojos desvela su creación literaria. Emana dulzura en cada uno de sus gestos, trasmitiendo paz y serenidad pese a la injusticia.
El comienzo de un hermoso camino literario.
La base literaria recibida en su formación universitaria, despertó en ella el amor por el arte de escribir. Pasará a formar parte de la historia de la poesía contemporánea saharaui. Hasnaui es miembro y fundadora del grupo “Generación de la Amistad”, formado por intelectuales y escritores saharauis que escriben en castellano, con el objetivo de trasmitir en verso y prosa la esencia del pueblo saharaui. Este grupo de poetas ha escrito distintas antologías como: Añoranza (2002); Bubisher (2003), Um Draiga, Treinta y uno (thirty one), Aaiún, gritando lo que se siente, La fuente de Saguia, Primavera Saharaui (2011). Estos poetas han mamado de la literatura de la generación del 27, de la hispanoamericana, pero también la poesía en hasanía, tradicionalmente oral.
La filóloga comenzó a escribir en la Radio Nacional del Sáhara, cuando estuvo viviendo en los Campamentos de Refugiados, trabajando en la sección en castellano: “entonces trabajábamos sobre todo en la faceta periodística de los informativos, pero también había programas culturales”. El desierto incitó su vena artística, que hoy es su arma, reconociendo así el poder de la pluma.
La creatividad poética a veces se descubre por casualidad. Zahra había escrito prosa y artículos periodísticos, pero la fuerza de los versos brotó en poesía gracias a su causa, que la considera una musa constante: “es una fuente de inspiración inagotable porque los saharauis luchamos en muchos frentes; hemos luchado y seguiremos luchando; lucharon nuestros padres y me temo que nuestros hijos también seguirán luchando por esta causa”.
En 2005 estalló la intifada saharaui, las manifestaciones pacificas en los territorios ocupados por Marruecos. En esta ocasión el grupo “Generación de la Amistad”, del que la mayoría de sus miembros viven en el exilio, comenzaron sus versos rindiendo un homenaje a la intifada. “Editamos un libro titulado El Aaiún, porque esta intifada comenzó en El Aaiún y posteriormente se extendió en todas las ciudades en las zonas ocupadas”.
Estas manifestaciones que fueron ferozmente reprimidas por las fuerzas militares marroquíes. La impotencia y la rabia invadieron el corazón del artista. De ahí surge el maravilloso poema “voces”. Su primer poema. “Yo viví en las zonas ocupadas y se lo duro y difícil que es convivir bajo la ocupación, bajo la opresión y vigilancia constante de la fuerza de ocupación marroquíes. De estas voces que los marroquíes intentaron acallar y que de hecho acallaron en cárceles y tumbas, surgió mi primer poema “Voces”. Lo titulé Voces, para hacer llegar a la comunidad internacional estas voces acalladas por la represión”. Su primer poema surge del dolor del grito oprimido. La impotencia actuó como un revulsivo doloroso que plasmó en estos sentidos versos.
Otro acontecimiento que ha marcado el recorrido literario de esta generación es el desmantelamiento del campamento de la dignidad saharaui. Gdeim Izik fue un campamento de protesta pacífica en el que los saharauis reivindicaban sus derechos sociales y políticos contra el ocupante. Fue el detonante de la primavera árabe. “Ha influido en mi este gran gesto de lucha. Nosotros nos manifestamos contra el régimen marroquí y fuimos injustamente reprimidos. De ahí nació el poema Nayim, dedicado a un niño de 14 años asesinado por los militares marroquíes durante la protesta. Poema recogido en el libro "Primavera Saharaui" que escribimos entre todos los miembros de la Generación de la Amistad.
Zahra, desde siempre, ha sentido una pasión por el arte, por su capacidad de denunciar las injusticias. Vivir en la distancia, ver como sus paisanos viven reprimidos por el invasor, su empatía con ellos, ha convertido su poesía en su mejor arma de denuncia.
Son profundos los sentimientos que expresa, después de “Voces” nace “Flor”. Confiesa que “son los dos poemas que más dolor me causan, crean mucha rabia en mi. Nosotros vivíamos en paz en nuestro territorio, hemos sido agredidos por una ocupación de un país vecino y saber que nuestros hijos nuestros, hermanos, nuestros vecinos han tenido que llevar un fusil y perder su vida por la ambición ciega de un vecino creo que es lo más doloroso para un ser humano” de estas palabras llenas de dolor se puede entender el hambre que siente por morder miles de versos.
Una poesía colectiva
La poesía de los habitantes del desierto es una poesía que surge de la necesidad de comunicar. La visceralidad es un elemento que Zahra utiliza para adjetivar su poesía, “mi poesía es muy visceral, quizás los críticos futuros no verán mucha literatura en mi poesía; sale de mis entrañas llena de sentimientos porque y todo lo que he sacado ha sido de estas situaciones tan duras que hemos vivido los saharauis. Quizás sea más prosa poética que poesía pura, pero yo diría casi que es muy honesta; todo lo que he escrito lo sentía en un determinado momento”.
Cuando la flor del desierto viene desgarrada, intenta volver a sus origines, pero el siroco sopla y las arenas movedizas cambian el lugar de las dunas. Zahra ama su tierra y añora su gente. Pero la ilegalidad hace que su descarga emocional sea oscura. En sus poemas resaltan los sentimientos negativos como la frustración e impotencia ante la injusticia. Una poesía colectiva que emana por la situación que atraviesa su pueblo. Poemas que desgarran sus lagrimas cada vez que los lee, “Intento evitar leer algún poema porque parece que vuelve el dolor”, un dolor colectivo que siente cada saharaui.
La literatura saharaui es colectiva, con un carácter social. Un arte reivindicativo donde la política es inevitable; una poesía que se alimenta del exilio, la ocupación y la distancia de la familia. Ella apunta que su vida se compone de muchos aspectos, como la de cualquiera, de varias facetas como el amor, los hijos, la familia, los hermanos, las amistades, la solidaridad, etc. Son entre otros, los sentimientos que componen la vida de una persona. Pero confiesa que “los poemas más personales no los publico; escribo para descargar mis emociones, pero no me gusta publicarlos porque creo que vulneran un poco mi intimidad; soy muy celosa de mi intimidad.”
La sociedad saharaui es una sociedad árabe-africana y musulmana, pero a diferencia de los países vecinos, la mujer juega un rol social muy importante. En el Sahara hay muchas poetisas, y la poesía bidani canta los aspectos más íntimos de la vida.
El hecho de ser mujer nunca ha influido en su creación literaria. Zahra, tomó el ejemplo de su madre y abuela, a quienes define como mujeres libres, “dentro de la sociedad saharaui la mujer siempre ha tenido papel fundamental que nadie lo puede negar, la mujer tiene un respeto merecido o más por la sociedad, y yo personalmente nunca he sentido trabas por ser mujer”. Sigue explicando “los saharauis tenemos muchas poetisas en Hasania, la poesía es parte integral de nuestra vida en el Sáhara, donde no hay ni teatro, ni cine. La poesía es nuestro ocio, cuando nos sentamos a tomar el té recitamos poesía. Es una especie de enciclopedia que comprende diferentes disciplinas: la geografía, la literatura, la historia, las leyendas, la mitología saharaui…”
La poesía hispanoamericana
El hecho de que Zahra y otros poetas escriban en la lengua de Cervantes es porque todos han vivido entre España y Cuba. “Mi generación ha absorbido del colonialismo la literatura hispana; por una parte es una gran suerte. Afortunadamente puedo leer a Gabriel García Márquez, Miguel Hernández o Benedetti.¡¡¡Esto es una bendición!!! No vemos el castellano como algo negativo de la colonización; es una seña de identidad que marca nuestra diferencia. Somos el único país árabe de habla castellana.”
Uno de sus poetas favoritos es Benedetti; lo define como una persona muy justa y con mucha sensibilidad, sencillo y cercano. “Me atrae mucho la gente honesta y con sensibilidad, son las dos características que necesito de una persona, estas características las vi en Benedetti que transmitía muy bien en su poesía, siempre encontraba la palabra exacta, siempre decía la verdad, lo que le ofendía, lo que le gustaba o lo que amaba…”
Grandes poetas españoles han influido en sus versos; entre sus ídolos menciona a Lope de Vega, Góngora y Miguel Hernández. De este ultimo destaca: “fue una persona autodidacta, un pastor, no hace falta que tengas muchas licenciaturas o doctorados para ser escritor, o para escribir una poesía tan bella como la suya. Es una persona honesta que luchó hasta su muerte en los principios en los que creía, no hay mayor honestidad que esta; luchar hasta la muerte por los principios en lo que uno cree.” Estos valores también presentes en la sociedad saharaui y en sus escritores que se identifican con este gran escritor español.
Hasnaui creía que se iba decantar por la novela, pero ahora surge la poesía “porque sintetiza. Es complicado sintetizar los sentimientos. Es un género más complicado, esta capacidad que tiene Benedetti es un don. Yo intento imitarlo. Pero prefiero sintetizar lo que siento en tres versos que en tres páginas. Es difícil, pero lo prefiero.”
“El Silencio de las Nubes”
Actualmente está escribiendo una antología poética que será su primera publicación en solitario. Manifiesta que ahora se encuentra en una fase de su vida, en la que no deja de ver su juventud y su infancia lejos en tiempos y espacios, y mira el pasado con “ternura y añoranza y, surgen muchas cositas que antes no salían, últimamente los sentimientos de mi poesía están cambiando, voy a escribir una poesía más positiva”. La poetisa centrará en sus próximos poemas temas con elementos culturales, basándose en el recuerdo de su infancia y parte de su vida entre los suyos.
En este poemario nos encontraremos con poemas como “El fuego. “Lo que representó para mí el fuego en mi infancia, en mi juventud y ahora”. Las flores del desierto aman el agua y rechazan la aridez de la arena. Zahra vivía cerca del mar y odiaba la parte desértica de su tierra. Las flores no pueden odiar nunca el lugar donde nacieron sus raíces, y terminan amando profundamente el desierto.
“El silencio de las nubes” titula a este libro que próximamente publicará, lo titula así porque “es frustrante llegar al desierto y ver este silencio”. Los saharauis son un pueblo nómada, hijos de la arena. Zahra recuerda que su abuela amaba el desierto mientras que ella quería el mar. Los mayores, aún viviendo en la ciudad, siempre organizaban salidas a la badia (el campo del desierto), llevan todos los enseres como el agua la carne y los Land Rovers con todos los familiares y vecinos salíamos al desierto.
“Hace poco alguien me contó que la badía está desierta, que ya no están ni los niños ni los ancianos. Ahora todos están entre las zonas ocupadas o los campamentos de refugiados. No queda nadie. Entonces por esto elijo este título “El silencio de las nubes” porque ya no hay este ruido y hasta las nubes están calladas ante este doloroso conflicto”. Zahra sirve el tercer té, suave como la muerte, afirmando que no perderá la esperanza por la libertad de su pueblo. Su único objetivo es dar a conocer la injusta situación que viven los saharauis a través de su apasionante poesía, deseando pronto volver pronto a las orillas de las playas de El Aaiún la capital de un Sahara Occidental libre y soberano.
El silencio de la Nubes de Zahra Hasnaui
A las nubes no les quedan pastores.
Nómadas taciturnas
tras los rebaños de dromedarios,
las risas de los niños, los frigs de jaimas,
los pozos verdes y las melfas cantarinas…
Todo es distinto.
Se fueron…
y vino el silencio
a cubrir la infinidad
de narcótica pausa.
Adormece al río,
al viento enmudece,
vacío… en la mirada,
en la palabra… intención.
No queda nada.
La sombra de las nubes consuela a una huérfana acacia.